Empezamos a temblar: rebrotes de contagiados

Según sanidad, los nuevos contagios de COVID-19 sucedidos ya en varias provincias españolas comienzan a ser preocupantes.

Aún bajo el marco de la denominada como «transición a la nueva normalidad», fase última del plan de desescalada aplicado durante estos últimos meses con el fin de detener la propagación del COVID-19 por España, la aparición de nuevos brotes en territorio nacional e internacional resulta un hecho inevitable tal y como Tedros Ahdanom, director de la Organización Mundial de la Salud alertó hace escasos días en una rueda de prensa. Bajo el paraguas de dichas previsiones, Rusia ha contabilizado este presente miércoles la superación de 600.000 contagiados por coronavirus después de que en las últimas 24 horas se registraran más de 7.000 nuevos casos. Sin embargo, esto no ha impedido al gobierno de Vladimir Putin organizar el multitudinario desfile por el Día de la Victoria sobre el nazismo, que ya fue pospuesto a consecuencia de la crisis sanitaria y que este año conmemora el 75 aniversario de la derrota del III Reich alemán. Bulgaria asimismo ha experimentado de igual modo un repunte considerable de casos, alcanzando la cifra de 130 contagiados en medio de la polémica provocada por el primer ministro Boiko Borisov después de que este incumpliera el protocolo de seguridad. En última instancia, el hecho se ha saldado con la prolongación de las férreas normativas que venían aplicándose en el país europeo oriental, las cuales se postergarán hasta el próximo 15 de julio tal y como declaró el ministro de salud búlgaro Kiril Anaiev. Por otro lado, el temido rebrote aparecido en el mercado chino de Fengtai en Pekín se encuentra bajo control según ha confirmado el subdirector del Ministerio de Salud Feng Zijian esta misma mañana al asegurar que «se descubrió muy temprano y las fuertes medidas de control han frenado su propagación». 

En territorio español, la reaparición de casos de coronavirus en regiones como Huesca, Lérida, Granada, Pamplona o Valencia han constituido un síntoma de preocupación tanto para la población como para el ejecutivo y las autoridades sanitarias pertinentes, desembocando ello en el retroceso de algunos municipios a la fase 2. Frente a esto, la vicepresidenta Carmen Calvo anunció esta misma semana que de tener que llevar a cabo nuevamente la promulgación el estado de alarma «no le temblara el pulso».