AÚN HAY ESPERANZA

Nuevo tratamiento para la adicción a la heroína

Heroína

Derivada del opio, la heroína tuvo unas consecuencias brutales en muchos jóvenes en la década de los 80. A día de hoy, sigue siendo una de las drogas ilegales que más se consumen en nuestro país, teniendo el mayor porcentaje de demanda de tratamiento.

Esta droga tiene su diana en nuestro cerebro. Allí, se fija a los receptores específicos para los opioides  y los activa. Esto conlleva que se active una cascada de señales, que provocan en su punto final, la estimulación de los centros de recompensa del cerebro. Por ello, los consumidores afirman sentir una sensación de euforia, proporcional a la cantidad de droga consumida.

El consumo prolongado de esta droga conlleva una serie de complicaciones que van desde problemas pulmonares, infecciones, alteraciones cardiovasculares… hasta depresión y aislamiento social. Acompañando a esto, siempre aparece la exclusión social de estos colectivos que retroalimenta el problema.

En nuestro país, hasta hace escasos años la única terapia farmacológica disponible para los pacientes con trastornos derivados del consumo de heroína era la metadona. Sin embargo,  se comenzó hace menos de una década a administrar un tratamiento que combinaba buprenorfina y naloxona. Este nuevo tratamiento, aún con su eficacia demostrada no había sido estudiado para poder ajustar correctamente las dosis de forma individual a cada paciente.

Pero este mes de diciembre un estudio realizado de forma conjunta por 16 centros españoles ha permitido publicar, por primera vez, en la prestigiosa revista médica Drug and Alcohol Dependence un artículo con los resultados y las conclusiones obtenidas.

Las observaciones realizadas  a 316 pacientes de estos 16 centros han permitido conocer que aquellos pacientes con dosis ajustadas de buprenorfina y naloxona mejoraron su condición psicológica, y el riesgo de recaída se vio menguado también.  Así, se mejora no solo su estado de salud sino también su reinserción social, permitiendo que continúen su formación académica o su vida laboral.

Estudios como estos, colocan a nuestro país en las mejores revistas médicas. Atraen conocimiento, saber y sobretodo permiten que la vida de miles de personas pueda mejorar gracias al desarrollo científico.