El reencuentro de Xena y Gabrielle: la princesa guerrera (y el amor) que nunca murió

Xena y Gabrielle se reencuentran más de dos décadas después.

Lucy Lawless y Renee O´Connor han vuelto a cruzar sus miradas en una serie. El reencuentro de las eternas Xena y Gabrielle han dejado en evidencia que el fervor por la princesa guerrera nunca murió. Y eso que la serie ya ha cumplido 26 años.

En la lista de los 100 mejores personajes de la televisión, detrás únicamente de Adrian Monk y Steve Urkel, quedó Xena, la princesa guerrera. La legendaria guerrera, princesa de los ejércitos de Ares, la seductora y valiente Xena, cumplía el pasado año un cuarto de siglo de vida: 25 espléndidos años en los que se ha mantenido en el ideario de fortaleza de toda una generación de chicas que soñaban con ser tan poderosas como ella.

Una actitud que no solo era fruto de la nostalgia, sino que ha mantenido detrás a todo a un ejército de seguidoras más fieles que cualquiera de los ejércitos que la serie recreaba. Y es que así ha quedado en evidencia cuando ha saltado a primera plana el reencuentro entre la protagonista y su eterna historia de amor.

Este lunes, día 30 de agosto, se estrenaba en Estados Unidos la nueva temporada de la serie australiana 'My Life Is murder', protagonizada por Lucy Lawless, la eterna Xena. Una temporada que contará con la aparición de Renee O´Connor (que interpretaba a Gabrielle) en un papel episódico, a modo de estrella invitada.

El reencuentro ha avivado el recuerdo de Xena. La serie comenzó a emitirse en 1995 -cumple ya 26 años-, mostrando en un principio el lado más oscuro de la guerrera, la cual sin embargo se suaviza al conocer a Gabrielle, una barda de pueblo. Juntas comienzan su nueva vida de aventuras marcada por la interacción con todo tipo de dioses del Olimpo y de héroes como Hércules o Ulises. Historias televisivas ambientadas en la Grecia antigua -y rodada en Nueva Zelanda- que hicieron crecer a las jóvenes de la época amando la cultura grecolatina.

El apoteósico final de la serie, con la muerte de Xena y su renuncia a volver a la vida -como única manera de salvar a su pueblo- la convirtieron en un mito, en una superheroína salvadora. Su alma ha continuado vagando entre sus fans durante estos 26 años.

Pero además Xena se hizo un hueco especial entre el público lésbico, que la alzó como referente, como icono, gracias a un constante subtexto de la serie que sin decir nada, lo decía todo, volando siempre por el amor a Gabrielle, pese a que la cadena plataforma de la serie, la NBC, había prohibido por contrato que existiera un romance entre las protagonistas.

Xena había sido un ‘Spin off’ de la serie Hércules, a la que sin embargo destronó rápidamente. Y la actriz protagonista, Lucy Lawless, nunca llegó a quitarse del todo su papel de princesa guerrera. Ni tampoco a desvincularse del colectivo lésbico, lo que le valió aparecer en la también ya icónica serie The L World. Y es que Lawless, o más bien Xena, siempre quedará ya en el ideario colectivo como la empoderada mujer que se adelantó a los tiempos. Y este reencuentro no ha hecho más que recordárnoslo.