Un San Sebastián pasado por COVID

Un San Sebastián pasado por COVID

Un San Sebastián pasado por COVID

El film Beginning se ha erigido como el gran triunfador al hacerse con los galardones de mejor película, directora, guion y actriz.

El pasado 26 de septiembre y bajo el atento auspicio de las autoridades sanitarias españolas, el Festival de Cine de San Sebastián recogía su alfombra roja tras una atípica 68ª edición que bien ha servido como puesta en valor de la industria cinematográfica nacional e internacional. 


La frase «Muchas gracias por venir al cine», además de inaugurar cada una de las sesiones de la semana fílmica donostiarra también sirvió de epíteto con el que resumir la profunda crisis que azota actualmente al sector del séptimo arte.


«Esta terrible pandemia lo ha arruinado todo», apuntó el cineasta norteamericano Woody Allen, cuya asistencia no ha llegado a consumarse a pesar de que fuese Rifkin’s Festival (2020), su última cinta la elegida para abrir el festival.
Aún con un ambiente notablemente distinto al de los años previos y algún que otro exabrupto reseñable –como la expulsión del director Eugène Green por negarse a acatar las medidas de seguridad–, San Sebastián ha vuelto a desempeñarse como lugar de cita para las novedades y producciones de mayor calidad de este 2020.


Así, la sorpresa más inesperada la ha dado Beggining (2020), de la georgiana Dea Kulumbegashvili, que no sólo ha logrado hacerse con la Concha de Oro del festival sino también con la de Plata a mejor dirección, a mejor actriz para su protagonista Ia Sukhitashvili y el premio especial del jurado por su excelente guion.


El film relata la cautivadora historia de Yana en su proceso de auto-descubrimiento y crítica contra el anquilosamiento de la tradición y el intransigente fenómeno religioso.


A través de semejante opera prima, el nombre Kulumbegashvili ya se ha afianzado en la lista de grandes promesas de esta generación de cineastas según corroboró el jurado del festival, presidido por el director Luca Guadagnino.



Entre el resto del palmarés han despuntado Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larssen, Magnus Millang y Lars Ranthe, que se han hecho con la Concha de Plata a la mejor interpretación masculina por su rol protagonista para el film dramático Druk (2020), del controvertido precursor del movimiento Dogma 95 Thomas Vinterberg.


Junto a otros galardonados como el especial del jurado y del público Crok of Gold, del documentalista británico Julien Temple y The Father (2019), de Florian Zeller respectivamente se ha despedido uno de nuestros certámenes nacionales más señeros sin haber claudicado en su labor de promover y difundir esta forma de cultura esencial tan esencial en nuestro tiempo.

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