Cancelado: el sector cultural vuelve a ser uno de los más perjudicados económicamente por la pandemia

Muchos espectáculos están cancelándose por la pandemia.

Los espectáculos en vivo han vuelto a verse obligados a cancelar o posponer ante el avance imparable de esta sexta ola de coronavirus. Un sector, el cultural, que está siendo uno de los más perjudicados ante las consecuencias económicas de la pandemia. 

Cancelado. Esta es una de las palabras más repetidas en las últimas semanas entre los integrantes del sector cultural; más específicamente, entre los que integran el sector de los espectáculos en vivo. La imparable sexta ola de la pandemia, con medio país positivo o confinado por Ómicron, está obligando a muchas compañías y grupos a suspender sus espectáculos. Suspensiones, cancelaciones o eventos pospuestos a consecuencia en muchas ocasiones de que alguno de los integrantes de los grupos o compañías dan positivo en la enfermedad.

Pero también consecuencia en muchos casos del aumento de las restricciones para hacer frente a la pandemia. Aunque en este aspecto depende mucho de la comunicad, puesto que hay autonomías donde las restricciones son muy tajantes. Sucede por ejemplo en las islas canarias, donde se analiza por fases en las cuales, al ir aumentando la incidencia, la fase aumenta y con ello las restricciones, limitando aforos y número de personas que pueden reunirse. Otras comunidades, sin embargo, no tienen de esas restricciones pese a su elevado número de casos. Una situación que ya pudo verse en lo referente a la Cabalgata de Reyes, puesto que en unas comunidades se celebraron y en otras no, según decisiones no epidemiológicas sino políticas.

Del mismo modo está sucediendo con el sector de la cultura. Teatros, salas de concierto, espacios de diversa índole... Todos los promotores están viendo cómo la pandemia vuelve a llevarse sus ilusiones. Festivales y giras que se suspenden y obras de teatro que se posponen sin fecha determinada. Pasa con los grandes espectáculos, como ha sucedido con los musicales Tina y Ghost, que en plenas navidades se vieron obligados a paralizar sus representaciones: “La funciones, desde el 18 hasta el 31 de diciembre incluido, del musical TINA han sido canceladas debido a varios casos positivos de covid en la compañía. Este brote hace imposible que podamos realizar las funciones previstas para los próximos días”, se vio obligado Stage Entertainment España a comunicar en su momento.

Del mismo modo pasa con los conciertos de todos los estilos. Carlos Vives anunciaba a principios de enero que suspendía su gira 'Después de todo Vives' por varias ciudades de Estados Unidos y Canadá a consecuencia del repunte de la pandemia. Del mismo modo sucedía con la Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), que cancelaba toda su gira de enero -incluido el concierto de este pasado jueves en Madrid- debido a la situación sanitaria. El Teatro Real de Madrid también se ha visto en esa tesitura. Y de la misma forma, compañías más pequeñas.

Un drama que no solo afecta a actores, actrices y músicos. Sino a todo un plantel de equipo técnico -escenógrafos, técnicos de sonido y de iluminación, cámaras, maquilladores, etcétera- que aún están a la espera de recibir ayudas económicas para poder hacer frente a una situación que no parece estar en aras de mejorar.