Franco Battiato, el legado de un músico que sabía que nunca moriría

Franco Battiato falleció el martes 18. Foto: RTVE

Franco Battiato, probablemente, siempre supo que aunque nunca volviera, siempre estaría presente. Quizás por eso a su último disco, en 2019, lo tituló ‘Torneremo ancora’, que se traduce como ‘Volveremos de nuevo’. Esta semana nos dejaba, pero el músico italiano siempre será eterno.

Esta semana que a punto está de terminar, en la que la crisis diplomática con Marruecos y la entrada masiva y de manera ilegal en Ceuta de entre 8.000 y 10.000 personas procedentes de Marruecos lo ha abarcado todo, también han pasado más cosas en el mundo. Entre otras, que nos ha dejado un referente en la música italiana, pero también en el panorama social de una generación, tanto en Italia, como en el resto del mundo, porque su legado fue muy amplio.

El músico Franco Battiato fallecía el pasado martes a los 76 años, en su casa de Milo (Sicilia). Battiato marcó una época musical, en la introdujo un gran abanico de cambios a base de experimentación y eclecticismo, sentando las bases de la música culta. Pero también fue un referente social, con sus discursos y sus mensajes. En Italia, pero también en España, país y lengua a la que siempre estuvo muy unido, cantando también muchos de sus temas en nuestro idioma. Fue el caso de su archiconocido Centro de gravedad permanente. "Para mi grabar en español es como una actitud, porque el éxito que yo tengo en España desde siempre ha sido, en buena parte, por haber cantado en su idioma", declaró en su día en una entrevista con Efe.

Battiato fue uno de los más celebres compositores, con un estilo casi más poético que músical, siempre en ese tono existencial que lo caracterizaba, con temas que se han quedado en el ideario cultural universal, como el ya citado Centro di gravità permanente (1981), Voglio vederti danzare (1982), La stagione dell'amore (1983), Giubbe Rosse (1989), o La Cura (1996).

El músico había nacido el 23 de marzo de 1945 en Riposto, en Sicilia, y a lo largo de su dilatada carrera musical, que ha durado más de medio siglo, abrazó casi todos los géneros musicales, desde sus clásicos temas de cantautor, donde destacó sobradamente, hasta el rock, la música étnica, la electrónica o la ópera.

Y es que el legado que nos deja Battiato va más allá de su música; nos ofreció una forma de ver la vida. El compositor italiano fue un intelectual que rozaba el misticismo en sus discursos, los cantados y los hablados, que movía corazones e intelecto con temas que llegaban a todas partes del mundo. De hecho, no solo se conformó con la música; rodó películas como Perdutoamor (2003) y pintó cuadros bajo el pseudónimo de Süphan Barzani. Un intelectual polifacético, un librepensador, un artista que abarcaba todo y todo excelentemente.

Se retiró de la música en 2019, con un disco que llevaba el irónico nombre de Torneremo ancora, que se traduce como ‘Volveremos de nuevo’. Quizás porque él mismo sabía que aunque no volviera nunca, que aunque jamás pisara de nuevo un escenario, siempre quedaría su música, siempre estaría presente, siempre seguiría viva su estela. Porque a cada uno de nosotros, en nuestro día a día, nos volverá en algún momento esa musiquilla y esas palabras que decían: ‘Cerco un centro di gravità permanente / Che non mi faccia mai cambiare idea sulle cose sulla gente’.