Cyberpunk 2077 o la apuesta de CD Projekt por revolucionar el videojuego

La espera de ocho largos años por el estreno de esta obra de ciencia ficción toca a su fin y marca un punto de inflexión en el sector del ocio electrónico.

 

Blade Runner (1982), Akira (1988) u otras consagradas referencias de la ciencia ficción distópica han sido las fuentes de las que se ha nutrido –y con las que ha sido comparadas habitualmente– Cyberpunk 2077 desde su anuncio oficial allá por verano de 2012.


Su desarrolladora, la polaca CD Projekt, aún se encontraba disfrutando por entonces de las mieles del éxito que cosechó con The Witcher 3: Wild Hunt cuando, a través de una sencilla ilustración, dio a conocer en mayo de hace 8 años sobre la existencia del proyecto.


Entre las alabanzas que el público y los medios especializados dedicaban a la última entrega de la saga de Geralt de Rivia, se abrió paso la gran promesa que pretendía subvertir tanto la estructura de los juegos de rol de mundo abierto como la del videojuego mismo.


Explorar un tópico tan poco empleado en el medio como el fenómeno cyberpunk se antojaba una empresa arriesgada aun contando con precedentes sólidos como la saga Deus Ex (2000), Observer (2017) o los clásicos Snatcher (1988) y System Shock (1994).


No obstante, los avances y tráilers mostrados a lo largo de los años posteriores parecieron superar cualquier tipo de prejuicio y, sobre todo, sentar cátedra acerca de cómo crear un título que brindara una experiencia verdaderamente inmersiva: CD Projekt no sólo lo había vuelto hacer, sino que había roto además con cualquier expectativa.


La idea original detrás de Cyberpunk 2077 se encuentra en la figura de Mike Pondsmith, animador y diseñador de videojuegos que, durante la década de los 80, lanzó al mercado a través Talsorian Games el juego de mesa Cyberpunk 2020.


El título de rol pretendía sacar provecho de la ficción futurista tan en boga por aquel entonces y radicar su acción en un mundo pos-apocalíptico donde las grandes multinacionales hubieran tomado el control de la sociedad tras el colapso de los gobiernos internacionales.


Siguiendo el hilo de esa misma premisa, Cyberpunk 2077 nos situaría en un mundo en el que el mare magnum tecnológico ha acabado por inundar y desgajar todas las estructuras sociales tal y como la conocíamos.


De las ruinas del viejo mundo se erige ahora un salvaje oeste futurista en el que nos pondremos en la piel de V, un mercenario contratado junto a Jackie Welles para robar un importante dispositivo tecnológico de la mega-corporación Arasaka.


Este será el punto de partida de una trepidante historia en la que contaremos con posibilidades casi ilimitadas.


La amplitud del mundo en el que tiene lugar el título es tal que Lukasz Babiel, uno de los desarrollares del equipo responsable, afirma que lleva alrededor de 175 horas jugadas y aún no ha alcanzado el final de la obra.


Los elementos de personalización para nuestro protagonista han alcanzado por otro lado semejantes cotas de profundidad que incluso brinda la sorprendente posibilidad de elegir hasta el tamaño de las uñas o de los dientes que deseamos que tenga el personaje.


Por motivos como este, guiados en todo momento por la necesidad de ultimar los detalles restantes, Cyberpunk 2077 ha visto necesario retrasar en distintas ocasiones su fecha de lanzamiento hasta finalmente situar la diana en el 10 de diciembre de este presente año.


Un hardware que empleara las prestaciones de esta última década hubiese resultado imposible que lograra sacar partido al deslumbrante aspecto gráfico que el título brinda tal y como la propia compañía había confirmado.


No obstante, el equipo de CD Projekt ha depositado sus mejores esfuerzos en optimizar el rendimiento del juego y adaptarlo a las condiciones técnicas de cada una de las plataformas en las que este aparecerá, a saber: PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series, Google Stadia y PC.


Precisamente, es este último el que mejores resultados da y que más aprovechamiento puede sacar a nivel visual de la producción.


La empresa Nvidia recientemente presentó una nueva colección de tarjetas gráficas, adscritas a la gama RTX 30, con las que se prometía la mayor nitidez, iluminación y espectacularidad gracias a la tecnología ray-tracing que usa el producto.


Tomando como referencia algunos fragmentos in-game de Cyberpunk 2077 ejecutado con dicha tecnología, se pudo asistir a todo un espectáculo visual en el que el producto brindaba una resolución 4K y una tasa de frames de 60 imágenes por segundo, siendo este el mejor rendimiento obtenido hasta la fecha.


Después de conocerse las primeras reseñas del título por parte de la prensa de los videojuegos como Hobby Consolas o IGN Japón, cuyos análisis califican al título con un 98 y un 100 sobre 100 respectivamente, puede comenzar a atisbarse lo que todo el mundo presentía: la obra de CD Projekt ha transformado el paradigma de un joven medio y, sin embargo, aún no podemos calibrar las repercusiones que esto tendrá a largo plazo. La revolución sólo acaba de comenzar y comprobaremos lo que esto acarreará durante los próximos años.